Prof. Adj. Dr. B. Ángel Grillo Cruz

Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Montevideo

Prof. Adj. Dr. B. Angel Grillo Cruz

Director Técnico de Clínica Avril

El 25 de julio, el doctor Grillo se convirtió en el primer científico que fuera nombrado ciudadano ilustre de la ciudad de Montevideo. Con una trayectoria de casi cuarenta años como médico y científico, el Dr. Grillo fue uno de los pioneros en ir a la Antártida a realizar sus investigaciones. Allí, descubrió que el krill con el que se alimentaban los pingüinos era rico en Omega 3, un tipo de grasa con múltiples efectos beneficiosos para el organismo. Con tesón y perseverancia difundió su hallazgo y siguió año a año ampliando sus investigaciones. Esto le valió que lo reconocieran con casi una veintena de premios, entre los que se destaca el Gran Premio Nacional de Medicina en dos ocasiones (1979 y 1990). Inquieto por naturaleza, ha ocupado importantes cargos tanto dentro del país como en organismos internacionales, llegando a ser el primer latinoamericano vicepresidente de la Organización Mundial de la Salud.

 

“CON ILUSION, PERSEVERANCIA Y TRABAJO SE LOGRAN LOS OBJETIVOS”.

 

– ¿Qué sintió al ser nombrado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Montevideo?

– Fue algo muy emotivo para mí. De los 19 premios que he recibido, este es sin dudas uno de los más importantes, porque me lo han dado en mi país. Es un incentivo más para seguir adelante.

– Ha pasado mucho tiempo desde que estuvo en la Antártida. ¿Qué lo llevó a investigar allí?

– Yo creo que este tipo de cosas arrancan espontáneamente. A lo largo de la historia muchos científicos han realizado estudios en distintos animales, y en ese entonces a mí se me ocurrió estudiar a los pingüinos. La primera vez en 1985, estuve 2 meses en la Antártida, y a lo largo del tiempo totalicé unas 20 estadías.

– Las condiciones no eran las que existen ahora.

– No, en esa época teníamos que hacer todas las tareas, más allá de la actividad científica. Hoy la base Antártica tiene pantalones largos. Hay una
gran infraestructura y personal capacitado en todas las áreas.

– ¿Qué destacaría de su experiencia Antártica?

– El hecho de que se tratara de un lugar en donde no hay política, es pura ciencia, solidaridad y tolerancia. Por eso creo que el Uruguay no debería
perder todo lo que realizado el Instituto Antártico en estos años; este continente tiene un gran valor pensando en el futuro. Es el laboratorio más
grande del mundo a la intemperie.

– Allí descubrió las propiedades del krill.

– Efectivamente, nosotros encontramos en el krill, el omega 3 que es la grasa buena, tan necesaria tanto para prevenir como para curar enfermedades. No es un remedio sino una comida que tiene propiedades terapéuticas. Por eso se recomienda su consumo desde el acto de concepción hasta la muerte. Está aceptado en todo el mundo para prevenir las enfermedades vasculares, que matan al 42% de la población mundial. Lo más nuevo es que su efecto antiinflamatorio resulta beneficioso en enfermedades inmunológicas como el cáncer, el Sida, la artritis reumatoidea y la arterioesclerosis.

Desde hace 40 años ha dedicado su vocación profesional a mejorar la calidad de vida de los uruguayos. Autor de 120 trabajos médicos y científicos el Dr. Grillo ha sido premiado en infinidad de ocasiones a lo largo de toda su trayectoria. Las principales distinciones que le han sido otorgadas son:

  • Gran Premio Nacional de Medicina 1979
  • Gran Premio Nacional de Medicina 1990
  • Distinción en Investigación 1998
  • Premio Príncipe de Asturias
  • En el año 2007 es nombrado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Montevideo.
  • En el año 2010 por iniciativa de la cámara de diputados el Parlamento realiza por primera vez un homenaje en vida a un médico y científico uruguayo. Con la presencia de 90 diputados y 8 senadores, y con las barras colmadas se le realizó al Dr. Grillo este singular y merecido reconocimiento.